Hoy compré unas copas, seis. Copas de vino, obviamente para beber vino. Y compré una botella también. Cabernet Sauvignon Reserva 2007. Un buen vino a mi parecer. Hoy tendría invitados en el departamento. Nada ultraprogramado, pero se suponía que si vendría alguien. Para conversar, acerca de la vida y todo eso. Y también beber vino. Hace tiempo que no juntaba a algunos amigos aquí. Este departamento carece de esos momentos; con los de la ruta de liquido rubí, con los hermanos de mente, las "cenicientas de saldo y esquina", los que hablan mucho, y los que no tanto, los que bailan, los que fuman, los que hacen reir, y preocuparte, a los que se les quiere y los que, simplemente, vienen. Todos carecen.
Lamentablemente nada ocurrío. Nadie llegó, nadie vino, ni por el vino. Entonces, acabo de guardar las copas, solo cinco de estas, y destapar la botella, porque claro, con las ganas no me voy a quedar. No Señor! Así que al momento de redactar estas lineas disfruto del cuerpo intenso y del color joven, brillante y atractivo, con tonos violáceos sobre un color guinda oscura, donde predominan las ciruelas maduras, junto a tonos de frambuesa y fresa que me da mi vino. Porque es mio, ahora que no hay con quién compartirlo. Ahora que estoy solo, pensando en lo que no fué, en lo que ha sido, y será. Mi liquido rubí, que es en nariz es muy expresivo y me insinúa notas dulces y reminiscencias de canela, y que en boca es completamente consistente con sus aromas; el ataque es firme, gustoso y joven, con presencia de berries. De cuerpo medio y taninos finos -pero firmes-, que expresa gran rugosidad y buena longitud. Entonces, levanto la copa y brindo por ella. Salud!, porque hoy se acabó.
Yo la quería, de eso no hay duda. Pero lo que teníamos no podía seguir y se acabó. Hoy hablaría de eso también con los amigos que no vinieron. Hablaría de lo que me afecta y lo que me hace completamente feliz en estos días. Hablaría de ella, por qué no?, si yo la quería.
Le había dicho que nos juntaramos a almorzar ese día, que me esperara si llegaba tarde. "Hoy no ha sido un buen día, pero la pega es así, mi pega es así", le dije, porque igual llegué tarde. Ni siquiera almorzamos, y claro, porque más o menos sabiamos de que se trataba la conversación. Para qué almorzar?, así que fué solo un jugo y un café. Agrío por lo demás.
Asi que bien, disfruto de mi segunda copa, mientras repaso en mis recuerdos los mejores momentos que tuvimos. No fueron muchos, nos veíamos poco. Ella en sus cosas y yo con las mías, sin tiempo, como fué la consigna de siempre; "no tengo tiempo". Todo destinado al "mal necesario" de trabajar.
Yo la quería, y ella lo sabe, no cabe duda. Pero se acabó. Supongo que ahora estará mejor. Encontrará a alguien que de verdad tenga todo el tiempo y se lo dé. Le regale flores, la espere a la salida de su trabajo, la vea todos los días, le diga a cada instante que la ama, que la extraña, y la tratará con sutileza, como lo merece, y por sobretodo la aceptará con todo lo que ella es. Yo la quería y jamás hice aquello. Quizá con la estupidez de sentirme seguro que nada cambiaría. Solo dejé que el tiempo, que no había, pasara. Y pasó. Se acabó.
Seguramente con los amigos que estarían hoy acá, no hubiese sido este el tema.
el tiempo es el bien mas escaso, y por lo tanto a veces vale la pena detenerse a pensar si la economía cronológica está bien administrada. En mi caso lo tengo muy mal administrado, pero tengo mis prioridades claras. Prefiero dejar de tomar el metro que me salva de llegar atrasada pero no me voy sin un buen beso y abrazo, un te quiero, cuidate, te amo, nos vemos, te espero...etc.
ResponderEliminarEs cierto que la satisfacción que da el trabajo y la realización personal es alta, y está bien si alguien prefiere eso a las relaciones afectrivas de cualquier tipo. Quien es un alma solitaria prefiere su trabajo y su arte a compartir el tiempo con amigos, o pareja. No es malo. Es malo cuando se pierden cosas importantes por no dedicarles el tiempo suficiente, y destinarlo al "mal necesario". Si el trabajo, que da para pagar el arriendo, dividendo, cuentas, etc... además consume el tiempo para disfrutar de las cosas y las personas que hacen de nuestra vida lo que queremos, entonces se vive un circulo vicioso, donde vives para trabajar, no para vivir.
Seguiré leyendote, porque tus relatos me hacen reflexionar, y porque me gusta como escribes...
Se me partió el corazón leer esto... me duele mucho lo que pasó... me encantaría retroceder el tiempo y tomarnos esa copa de vino. Escribes muy lindo Rodri... me encanta haber conocido esa faceta tuya
ResponderEliminarEs lindo como piensas, como sientes y la manera en la que expresas ese sentir.
Muchos cariños.